Domingo
14 de diciembre. El cielo encapotado volvía a amenazar sobre el predio de
General Paz y Avenida de los Constituyentes. Hace dos meses, el 7 de septiembre,
el torrente de agua caído obligó a suspender la reunión mensual de la Asociación
Argentina del Torino y postergar la caravana anual. Pero está vez, nada
impediría emprender el viaje.
A las 7.46, los 49 autos pusieron en marcha los motores y se enfilaron para
recorrer los 160 kilómetros que separan a Arrecifes de la Capital. En Pilar, se
sumaron ocho Torinos a la fila. La tercera conmemoración de la muerte de Rubén
Luis Di Palma (falleció el 30 de septiembre de 2000) estaba en marcha. Como
todos los años, la ceremonia a realizar era simple y sencilla, sin ánimos de
figurar o convertir el evento en paseo. Llevar una ofrenda floral a la bóveda
del Loco y entregarle una plaqueta a su mujer, Cayetana, o la Tana, como quiere
que la llamen, era la intención de los socios.
Cerca del mediodía, el contingente porteño llegaba al punto de encuentro
establecido desde el 2001, la estación de servicio a la entrada de la ciudad.
Ahí, se agregaron autos de otras ciudades, haciendo un total de 78 máquinas y
poco más de 200 personas. Pasadas las 13, y con las primeras gotas, se emprendió
el camino al cementerio municipal. El primer Torino llevaba a la Tana y a
Andrea, la única hija del clan. En ese momento, se desató un aguacero
impresionante pero que no impidió el avance de los Toros. Al llegar, en la
entrada del panteón familiar esperaba José Luis (el hijo mayor), quien se
encargó de abrir las puertas. En un acto que no llevó más de cinco minutos, se
depositó la corona y terminó con un fuerte aplauso, al que le siguió unas
palabras de Andrea: "Lo único que quería es darles las gracias, porque sé el
esfuerzo que hicieron para venir hasta acá. Los Di Palma siempre los recordamos,
como ustedes a papá".
Para concluir el homenaje, y ya en la casa familiar, los socios le entregaron a
la Tana una plaqueta, que decía: En homenaje al hombre que nos llenó de
alegría. Asociación Argentina del Torino. Diciembre 2003. La figura del
Loco está presente. Torino y su gente no lo olvidan.
DIEGO DAORDEN para el diario Olé