Diario "Los Andes" 26/05/2002
http://www.losandes.com.ar/2002/0526/suplementos/potencia/nota75053_1.htm
Surgió a fines de 1966 tras un convenio entre Ika Renault y
American Motors para reemplazar al Rambler y competir así con el Falcon y el
Chevrolet 400. Si bien su concepción estuvo basada en el modelo norteamericano
Rambler American Rogue, Pininfarina se ocupó de darle un toque latino para
diferenciarlo del resto como el Auto Argentino.
El motor fue rediseñado por los ingenieros de Ika Renault bajo la dirección
técnica de Oreste Berta. Al tiempo de su aparición, el Torino logró cautivar al
público con sus altas cifras de potencia y velocidad, y tras su desaparición en
1982 se convirtió en una de las joyas más importantes de la historia
automovilística del país.
Tal es así que, actualmente, esta leyenda sigue viva y no para de convocar gente
en el país y en el mundo. Es tan fuerte la pasión que sienten los seguidores de
este auto que hasta llega a emocionar. "Acá está la historia completa de un
auténtico pura sangre argentino. No te avergüences si después de leerla se te
escapa una lágrima...", dice el texto de bienvenida de la página web de la
Asociación Argentina del Torino, que agrupa a los distintos clubes del país y
cuya sede está en Capital Federal.
Su encargado, Carlos Mela, afirma que "si en Argentina Ford y Chevrolet son como
Boca y River, el Torino será siempre la selección nacional". Actualmente, la
asociación cuenta con 2.700 socios en todo el país y, según se comenta, estaría
por ingresar en el libro Guinnes de los récords como el tercer club del mundo en
cantidad de autos de una sola marca. Los "fanas del Toro", como ellos se
definen, están presentes en Bahía Blanca, Capital Federal, Córdoba, Junín, La
Plata, Mar del Plata, Neuquén, Rosario, San Rafael y Santa Fe. Además, en
Internet abundan las opciones para formar parte de alguno de los tantos clubes
de Torino que hay en Argentina (ver Fanáticos...)
Más allá del hobby
Al igual que los grandes sucesos o próceres del país, el Torino tiene su fecha
de conmemoración, el 10 de octubre, establecida en 1998 por la asociación.
Además, sus seguidores cuentan con un lugar y día de reunión fijos.
Generalmente, el domingo es el día elegido por las distintas delegaciones del
país para recordar todos los meses a la leyenda del "Toro". A su vez, cada club
ha asignado un lugar de encuentro dentro de su ciudad.
En San Rafael, Mendoza, la entidad cuenta con 100 seguidores. Surgió el 15 de
enero de 1999 y a diferencia de otras sedes, no tiene un lugar fijo o día de
reunión. "Por lo general, nos reunimos en algún domicilio de los mismos socios
y, a veces, se reúne nada más que la comisión directiva a tratar los temas y
luego le comunica a las demás personas", afirma Marta de Sosa, secretaria de la
Asociación Argentina del Torino filial San Rafael. Con el paso del tiempo, el
objetivo inicial de esta asociación fue orientándose a una tarea más social. "En
un primer momento nos movía el amor por los autos -sostiene Marta- pero luego se
transformó en amor por los niños y necesitados de nuestro departamento".
En los encuentros de los seguidores del Torino que se llevan a cabo en todo el
país también se realizan distintas actividades que incluyen la organización de
caravanas, la confección del archivo de fotos y de videos y la participación en
campañas solidarias con instituciones del medio.
Esta última es una de las tareas más comunes en los clubes y su realización
vuelve aún más significativa la existencia de estas asociaciones, ya que en casi
todos los casos no tienen fines de lucro. En San Rafael, la filial sólo recibe
algunas donaciones de la gente y empresas del lugar, además no cobra cuota
societaria. De allí que la pasión por el Torino va más allá del hobby y se
convierte en una oportunidad para ayudar a otros.
La sede mendocina ha participado en numerosos eventos en los que se entregaron
en total seis mil kilogramos de alimentos, dos mil prendas de vestir, calzado y
computadoras a escuelas rurales de la región. En tanto, en Capital Federal, la
asociación "madre" habitualmente realiza obras de beneficencia para niños y
veteranos de Malvinas. Además, asistió a los inundados de la provincia de Entre
Ríos.
Orgullo nacional
Comprar un auto, ya sea nuevo o usado, y salir por primera vez a manejarlo es
toda una sensación difícil de describir. Pero cuando se trata de una leyenda
como el Torino, a esa sensación se le agrega el plus de estar arriba de un coche
que marcó una etapa importante en la industria automotriz argentina. Al menos
así lo manifiesta Carlos Mela cuando afirma que "ser propietario hoy de un
Torino es tener un pedazo de la historia automotriz nacional e internacional en
las manos, porque es el único auto que salió del país, triunfó y dejó en lo más
alto del podio a nuestra enseña patria.
Además, si hablamos de performances, fue el más adelantado en su época, y el
único que en 1967 tenía árbol de levas a la cabeza, 200 HP, frenos a disco,
instrumental a aguja, butacas individuales y reclinables, cinturón de seguridad,
suspensión Limbark y cupé sin parantes". Y al hacer una síntesis de las
cualidades del Torino, Mela sostiene: "la velocidad máxima, el mejor andar, la
mejor tenida en curvas".
Cronología
1966: el 30 de noviembre es lanzado el Torino en el Autódromo Municipal de
Buenos Aires bajo el eslogan Auto Argentino. Ese día se presentan tres modelos:
sedán, motor 3 litros, 2.960 cc, 135 HP y caja de tres marchas; cupé 380, motor
3,8 litros, 3.770 cc, 200 HP y caja de cuatro velocidades y la versión top cupé
380W, motor 3,8 litros, 3 carburadores Weber doble boca, 215 HP y 203,39 km/h de
velocidad máxima.
1969: tres cupés Torino 380W participan en las 84 Horas de Nürburgring,
Alemania. El Torino se ubica en cuarto lugar dentro de la clasificación final.
Tras esa destacada actuación, surge una etapa de boom comercial. Ika Renault
lanza una serie de cinco modelos: dos versiones económicas con carburador simple
(cupé S y sedán S) y tres con carburador doble cuerpo (cupé GS, cupé TS y sedán
TS). El Torino está de moda.
1973: Torino recibe el cambio más importante desde su creación: un cigüeñal de 7
bancadas en lugar de 4, nuevo múltiple de admisión y mejoras en tapa de
cilindros. El motor pasa a llamarse Torino OHC. Desde entonces, sólo se fabrican
dos modelos de una misma cilindrada. Las versiones cupé y sedán tienen el motor
Torino de 3.770 cc. La cupé GS200 aumenta su potencia a 215 HP.
1975: la empresa Ika Renault abandona su pasado estadounidense y se convierte en
Renault Argentina S.A. Por entonces, el Torino es uno de los autos más vendidos
dentro de la alta gama. Se hace famoso en todo el mundo. Fidel Castro, Leonid
Breznev y el líder libio Kadhafi son algunas de las personalidades que adquieren
un Torino.
1976: se fabrica la versión cupé de alta gama denominada TSX. Este modelo trae
un motor más potente y una caja ZF con relación 3.54:1 y diferencial
autoblocante (opcional).
1978: se presenta la berlina Grand Routier, cuyo confort se asemeja al de autos
de primera clase. Tiene dirección hidráulica, aire acondicionado y techo
eléctrico (opcional).
1980: el típico toro desaparece de la parrilla y se incluye el rombo Renault.
Además, se rediseña la consola y el tablero. Es lanzada la cupé ZX, cuyas
características de confort son parecidas a las del Grand Routier.
1982: el Torino deja de producirse. El último Auto Argentino sale de la línea de
montaje de la planta de Santa Isabel (Córdoba) tras una etapa de producción en
la que se fabricaron alrededor de 100 mil unidades.